Cuando alguien tiene la humildad de escuchar – primitivo e indispensable signo de inteligencia –, es capaz de aprender algo de casi todo el mundo.
También hay, por efecto natural y para conservación de las especies, un ser que manda y otro que obedece; el que por su inteligencia es capaz de previsión, ése tiene naturalmente la autoridad y el mando; el que sólo posee la fuerza corporal para la ejecución, ése debe naturalmente obedecer y servir, de suerte que el interés del amo es el mismo que el del esclavo