El descuido es un sucedáneo de la mentira.
Puede uno vivir todo lo retraído que quiera; pero al menor descuido se hallará convertido en deudor o en acreedor.
Definir qué es lindo y qué es feo no es fácil. Las cosas son lindas y pueden ser al mismo tiempo horribles.
Si te burlas del listo es porque te sientes tonto, si te burlas del feo es porque te sientes feo.