En la tierra nada se presta tanto para alegrar al melancólico, para entristecer al alegre, para infundir coraje a los que desesperan, para enorgullecer al humilde y debilitar la envidia y el odio, como la Música
Beber es todo medida, como hablar en público. Saber como empezar es menos importante que saber como terminar. alegrar el corazón, y sin perder la razón, darle sentido a la vida.