La ciencia ficción no es más que la búsqueda de respuesta a las preguntas perennes: ¿Por qué? ¿Dónde? ¿Cómo? A pesar de su nombre, es la menos precisa de todas las literaturas. Su destino es errar de una pregunta a otra y a veces, dar con la respuesta. Para acercarse a ella se requiere la certeza de que un poema oscuro dice mucho más que un discurso claro.
Cuando ya era abogada vi que los medios eran un buen espacio para hablar con la gente sobre derechos humanos... y luego de estar hablando de derechos humanos, me di cuenta que los medios de comunicación eran un buen espacio para cualquier tema, para acercarse a la gente... siempre y cuando que quien lo haga esté bien encausado. Lo vi como una responsabilidad que era capaz de asumir.
La escritura, tal como la concibo, no tiene un territorio propio. El acto de escribir no es más que el acto de aproximarse a la experiencia sobre la que se escribe; del mismo modo, se espera que el acto de leer el texto escrito sea otro acto de aproximación.
La palabra es la alarma de los humanos para aproximarse unos a otros.