Me tiende la mano con ojos brillantes, ardientes... excitados, y la cojo. Tira de mí hasta rodearme entre sus brazos. El movimiento me pilla por sorpresa y de pronto siento todo su cuerpo pegado al mío. Me recorre la nuca con los dedos, enrolla mi coleta entorno a la muñeca y tira suavemente para obligarme a levantar la cara. Está mirándome.
Mejor que levantar la voz, reforzar el argumento.
Algunas caídas son el medio para levantarse a situaciones más felices.
¡Caer está permitido. levantarse es obligatorio!.