Lo político en el pintor no es excluyente de una voluntad de forma y estilo, ya que como modo estético denuncia las anomalías de una sociedad injusta.
Cuando el derecho de pertenencia no se basa simplemente en el título de ciudadanía, y tiene alguna componente añadida, que puede ser étnico, cultural, de cualquier naturaleza, entonces empieza a ser peligroso porque empieza a ser excluyente de los otros.
El arte es la expresión de uno mismo. ¡Cuanto más complicado y restrictivo es un método, menos oportunidad para la expresión del sentido original propio de libertad!
Bien podría ser que Lisboa, contrario de lo que parecía, no fuera ciudad, sino mujer, y la perdición solo amorosa, si el restrictivo adverbio tiene cabida aquí, si no es ésa la única y feliz perdición.